El sutil arte de recibir halagos

Woman holding a bouquet of peonies

Por alguna razón, a los seres humanos nos cuesta recibir halagos sin sonrojarnos o sentir algún tipo de vergüenza…

Por muy agradable y bien intencionado que sea un comentario positivo, (también conocido como halago, cumplido, piropo), la persona que lo recibe usualmente se siente “on the spot”, es decir, con la luz blanca en su cara … es como: “claro que si merezco esa felicitación, o ese halago, pero al mismo tiempo no quiero parecer que soy una creída” Entonces, ¿es posible aceptar un halago con confianza y gracia? La respuesta es ¡CLARO QUE SÍ!

Considera estos 5 tips la próxima vez que recibas un halago:

“Gracias”

Desde pequeños nos enseñan a decir gracias … pero después de un halago… ¿cómo la dices tú? ¿La dices rapidito y cambias el tema de inmediato? ¿O la niegas con un “Ay no, por favor ni lo menciones”? Considera la opción de decir “Gracias, me has alegrado el día” o algo por el estilo… ¡y eso te hará quedar muy bien!

Woman seating on park ledge with greens

Dale crédito a quien haya que darle el crédito

Ninguna persona es totalmente independiente de los demás, sobre todo en el trabajo. Acepta la felicitación, pero no olvides compartir con las otras personas que ayudaron al logro.

No te sabotees ni subestimes

Muchas veces, por el temor a lucir egocéntrica o engreída, hacemos comentarios debilitantes o que sabotean nuestro logro. Este mal hábito no sólo es dañino para la imagen personal, si no que hace que la persona que brindó el halago se sienta incómoda.

¡Hay que trabajar para eliminarlo!

Disfruta el momento

Debes, puedes y mereces recibir el crédito por tus logros. Es bonito recibir halagos. No intentes cambiar la conversación rápidamente o desvíes la atención hacia otra persona. Disfruta tu momento, después de todo, serán sólo unos minutos. Después, regresa al Tip #1.

Woman in front of fountain

Métele corazón

Si una persona hace el esfuerzo de regalarte una felicitación, halago o saludo especial, lo mínimo que puedes hacer es recibirlo genuinamente. Piensa en las palabras que te regala, y procésalas en tu corazón. Eso iluminará tu día y reforzará la confianza en ti misma. ¡Poco a poco, serás una experta en recibir halagos con gracia y naturalidad!