La trampa del "Work Hard, Play Hard" – cuídate de ella

Woman sitting in video set ready to tape.

Ocupada. Activa. Ocupada. Ambiciones. Ocupada. Satisfecha. Ocupada. Energizada. Ocupada.

Ah… ¿mencioné “ocupada”?

Este parece ser el modo “normal” de vida que llevamos la gran mayoría de las personas hoy en día. Sin importar la edad, carrera o condición social, el decir “estoy full” es como un símbolo de que tu vida esta llena de cosas cool.

Por todas partes estamos bombardeados con “sácale el jugo a la vida”, “trabaja duro para jugar más duro”, “pedalea o se te cae la bicicleta”… es un contagio colectivo a “hacer” – probablemente sin estar seguros qué – pero hacer algo, lo que sea, con tal de estar ocupados todo el tiempo.

El principio

Hace un tiempo, alguien me preguntó: “Claudia, ¿a cuál evento grande irás este mes?” Y yo, metida en la trampa, dije sin pensar: “Ah tengo muchas invitaciones, pero sólo iré a este evento que promete ser blah, blah, blah”. No había terminado de decir esto cuando algo adentro de mi se sintió muy mal. A partir de ese momento, empecé a pensar por qué sentía esa presión a tener mi agenda llena de eventos.

Correr, resolver, usar piloto automático

Después de mi divorcio, y a pesar de haber trabajado activamente en sanar heridas… decidí salir adelante trabajando muy duro. Logré salvar mi casa, conseguir 2 trabajos que amo, tener un auto nuevo divino y de paso seguir aprendiendo para compartir conocimientos de modales, educación, imagen, etc. Sin querer… me puse en modo piloto automático de trabajo, trabajo y responsabilidades. Ser mamá, casa limpia, servicio en la iglesia, sonrisas para la cámara. Hacer, hacer y seguir haciendo. Se me olvidó un poco sentir, estar, no pensar en “la lista de to-do”.

El gatillo

De pronto, la vida, el universo, o Dios, manda una señal de alerta, ante la cual no supe como reaccionar inicialmente. Una señal a través de otra persona, quien con la mejor intención, me invitó a vivir experiencias en “calma”. ¿Mi respuesta? “No tengo tiempo para eso”. “¿Cómo voy a tener tiempo para unos días de relax, comida, dormir y pasarla bien, sin postearlo en mis Instagram Stories? Tengo mucho que hacer y escribir para el blog ¡Imposible!”

Después de varios intentos fallidos para descansar, me di cuenta de que algo en mi vida no estaba muy balanceado… no sabía lo que era “estar”. Estar sin hacer nada, sin la foto, sin la lista… ¡entré en pánico! Ni siquiera sabía cómo sentirme durante un tiempo “libre” para descansar.

Conclusión

A partir de allí, busqué información, hablé con expertos, y me dispuse a aprender a dejarme invitar, a dejarme querer, y disfrutar de no hacer nada. ¡No siempre hay que estar haciendo algo para llenar el día! Por favor, si algo en esta historia te suena familiar, haz algo por ti ahora mismo, haz una pausa y dispón tiempo “down” para ti.

Los expertos como el Dr. Juan Antonio Barrera, Director en Atención y Tratamiento Psicológico y Profesor e Investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa, México, advierte que descansar es tan importante como dormir. En un artículo en la revista VANIDADES , confirma que si no nos relajamos, y estamos bajo tensión prolongada, nuestro cuerpo generará cortisol (conocida como la hormona del estrés), la cual produce daños severos a nuestro a organismo.

Tengo ya 3 meses activamente aprendiendo a pasear, a caminar por la playa, a ver series de Netflix con mis hijitos, a dejarme querer… y confieso que a pesar de que algunas veces todavía ni sé cómo responder a tantas bellezas que brinda la vida, mi cuerpo, mi mente y mi corazón están muy contentos.

Atardeceres como estos…

¿Y mi trabajo, el blog, Instagram? ¡Allí siguen! No ha pasado nada malo.

¿Entonces? Te invito a hacer una pausa, a NO dejarte llevar por la ola de gente que dice estar comiéndose al mundo (quizás es puro cuento) y a vivir plenamente. Es tu vida, la que está detrás de Instagram, tu vida e imagen frente a tu espejo del baño…. ¿qué opinas?

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